PABLO RODRÍGUEZ *

15 de abril de 1997
Cuando supe de la venida de Def Leppard a Ecuador fue el momento de más alegría y tristeza en mi adolescente y colegial vida rockeril, alegría por saber que vería en vivo a Elliot, Campbell, Savage, Collen y Allen, pero tristeza porque mi estado de chirez era alarmante.

Ahorré todo lo que pude pero, definitivamente, no logré conseguir para la entrada.

Conforme se acercaba el día mi estado de depresión llegaba a lo crónico, hasta que un día antes del show, diario El Comercio anunció un concurso: “Llena el cupón con tus datos y deposítalo en las ánforas de Radio Platinum, hasta las 17:00 de hoy”, rezaba el anuncio.

Sin mucha emoción llené el papelito y me fui a la radio, como vivía en Tambillo y la radio quedaba en la Colón y Amazonas, me demoré en llegar gracias a un paro o algo así, llegué 17:10 y la radio estaba cerrada, decepción total…              

En eso apareció un guardia a quien le rogué que diera poniendo mi papelito en el ánfora, cosa que aquel buen hombre hizo con agrado.                                                                                        

Regresé a casa más desanimado de lo que salí, con Pour some sugar on me, Love Bites, Photograph y otras, taladrándome la cabeza.

Al otro día compré el periódico solo para comprobar que, según yo, todo mi esfuerzo fue en vano, que esa noche Def Leppard tocaba en mi ciudad pero yo no podría ir a verlos, pero ya casi al final de la lista, ¡¡¡estaba mi nombre completo!!!                              

Qué puta emoción fue esa, qué alegría, carajo, qué hermoso fue, así que agarré lo primero que asomó y volé a reclamar mi premio a la matriz del periódico en San Bartolo. 

Salió una bella señorita con un disco, un póster y allí, brillante, con un color fabuloso mi entrada a Preferencia en un sobre con mi nombre… 

Ese día aprendí a dejar de lado la negatividad, pues era un muchacho supremamente pesimista, y me fui al concierto desbordante de emoción, agradeciendo a todos los astros, santos y lo que fuese por tal oportunidad.

Al llegar al coliseo me topé con los panas, quienes tenían entrada a General, así que tendría que ir yo solo a Preferencia. Entonces vendí mi entrada, compré una general para estar con los mijines y con el vuelto nos mandamos una inolvidable borrachera luego del concierto.

Qué día fue aquel, quedó grabado con fuego en mi corazón y de eso hoy se cumplen exactamente dos décadas, ¡20 putos años!

Como detalle extra, que lo supe hace poco, aquel concierto fue el primero al que asistió una tierna bebé, con apenas un año de vida, y que hoy sigue rockeando como manda el manual: la Joss Ramírez.

Gracias por la música y la enseñanza, Deff Leppard.

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Pablo Rodríguez (Quito, 1977)

Vinculado al rock desde el periodismo y la gestión cultural desde 1999.  Ha realizado programas de radio: Distrito Rock es el que actualmente está al aire. Trabajó en Diario Hoy y Últimas Noticias, donde estuvo a cargo de la sección Rock & Metal entre 2003 y 2010, entre 1999 y 2000 fue colaborador de la sección Cuadernos del Rock, de El Telégrafo. Ha escrito artículos sobre rock para Revista Q, CartoNPiedra, Tintaji.

Dirigió la revista Rocker Magazine. Escribió el libro “Cuatro Décadas de Historia”. En audiovisuales dirigió el documental “Tres Décadas  de Rock en Quito”, y es productor del Rockumental sobre la “Antología del Rock Ecuatoriano”.

En gestión cultural es coordinador general y programador en los festivales Semana del Rock y Concha Acústica.

Actualmente está trabajando en la publicación Charlas de Rock.