Por Gabriela Vélez (Manta)

“Por favor, no vaya a decir nada”, es la frase que recibe la empleada de un local de lavado de ropa.

Desde que llevar a lavar ropa en un local especializado se puso de moda en Manta, la infidelidad parece que se pasea en las afueras de dichos locales.

A la sucursal de las que existen en la ciudad no solamente llega la ropa que ha utilizado toda la familia durante la semana, pero también convergen, se mezclan, se suman las prendas de los amantes.

“Huy, acá vienen de todo, me toca ser una tumba y guardar esos secretos. Cuando me dicen que no diga nada, yo les digo que sólo me dedico a hacer mi trabajo”.

Así comenta la señora ajetreada que mueve tachos con ropas pero que se toma el tiempo para aflojar una que otra historia, pero sin nombres, así como el anonimato que ella pide.

Un día llegó en un carro una pareja, de la cual se bajó el esposo, a deducir por el anillo de matrimonio.

Horas después, el mencionado señor volvió con la que posiblemente sí era la esposa, pues andaba con niños.

Entonces la trabajadora del local escucha la frase: “Si mi esposa viene sola, otro día, no vaya a decir nada”.

Otro caso que le parece curioso es el de un recién casado que había olvidado la factura para retirar la ropa.

La trabajadora del local le preguntó por el nombre y apellido de la persona a quien había hecho el documento.

“El señor se acordaba del nombre de la esposa, pero no del apellido. Avergonzado, me dijo que si la señora se enteraba lo mataba, por no recordar ese detalle y se justificó diciendo que recién se había casado”.

Llegar a dejar la ropa sucia de su amante y luego de unas horas volver a dejar o retirar la ropa del otro hogar ya es común en varones y mujeres.

Manta (Manabí) fue parte de un estudio realizado el año pasado por la Asociación de Padres Responsables de Ecuador, en la que se detectó que el 30% de infidelidades se descubren en redes sociales, según diario El Comercio:

El 30% de las rupturas amorosas se producen por los engaños cometidos a través de las redes sociales. Esos espacios brindan la ‘oportunidad’ de entablar amistad con desconocidos que hacen comentarios relacionados a la apariencia física o permiten mantener contacto con las exparejas. También hay coqueteos con otras personas. Incluso dan lugar a problemas o reclamos por las fotografías que publican.

http://www.elcomercio.com/tendencias/facebook-whatsapp-evidenciar-infidelidades-redes.html

La infidelidad se produce en grandes y pequeñas escalas y se presenta en diversos escenarios.

Pero, en este caso, las prendas del adulterio ya tienen un lugar de destino.

Porque, en nuestros tiempos, los trapitos sucios ya no se lavan en casa.