Por Tania Quevedo.
Dicen que un príncipe azul es perfecto, pero yo no necesito perfección.
Yo busco caminar de tu mano y ser mejores, juntos.
No quiero un príncipe azul. Ellos no tienen tiempo. Ni siquiera para acostarse un momento con quien dicen que es su amor.
No quiero un príncipe azul. Él no tendría una sonrisa como la tuya.
No quiero un príncipe azul. Entre sus hobbies no está comer a mi lado o jugar fútbol conmigo.
Los príncipes azules no hacen locuras. Ellos deben mantener la cordura y la razón en las mejores o en las peores circunstancias.
No quiero un príncipe azul. Mi lugar favorito son tus brazos, no un palacio bañado en oro ni una torre de marfil.
No quiero un príncipe azul. Me basta con tener el cielo de ese color cuando te miro.
No quiero un príncipe azul. No quiero ser una princesa. Quiero que seamos felices los dos, juntos y ahora.
Aunque los cuentos de hadas se hicieran realidad, yo me quedo contigo.