Por Angélica Morales*

Aquí,

en el catecismo de las horas,

cerca del labio del mar,

junto a una bolsa de náufragos que se bañan dentro de una idea.

Aquí,

en el silencio de la carne,

en la espesura de un bosque que lleva tu nombre y se abandona.

Aquí,

en la tarde amarillenta,

en el cuaderno de lapislázuli que ya ha muerto cinco veces.

Aquí,

en el verbo irregular,

en la coleta alta,

en el diente de novia que se rompió nada más nacer a la avaricia.

Aquí,

detalladamente,

en el círculo polar de las horas,

en la cuneta de un camino repleto de flores y huesos de soldados,

repleto de moscas funerarias y condones azules.

Aquí,

en el vacío sentimental de mi corazón.

Mi corazón como arma arrojadiza.

Mi corazón como mueble inservible

o cementerio.

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*Angélica Morales, española, es miembro de loscronistas.net

Es novelista, dramaturga y poeta.

https://angelicamorales.wordpress.com